domingo, 11 de diciembre de 2011

Ok, este es el problema. Estoy lejos de mi casa, muy muy lejos. Bien ¿no?. No. Una pensaría que puedo hacer lo que quiera, ser libre por primera vez en mi vida pero no, nunca llegaré a ser libre. Les cuento lo que pasa. Mejor no. No me van a poder comprender. Nadie va a poder comprenderme nunca y esa es la triste realidad, porque si les cuento mis problemas van a ver que tan estúpidos son, no tienen sentido para el cerebro pero si lo tiene para mi corazón y la gente no esta acostumbrada a ponerse del lugar de las otras personas o como la frase lo dice "en los zapatos de los demás" porque no, y así es la cosa. Así que me voy a ahorras mis tontas palabras mal escritas y me voy a seguir lamentando sola, como siempre estuve, como estoy ahora mismo y como siento que voy a estar para siempre. No me malinterpreten, soy una de las pocas personas que ama la soledad pero también me gusta sentirme querida. Mejor dicho es una necesidad. Siempre fui la hermana del medio, y ustedes dirán "que pelotudez" pero la cosa si importa. No fui lo suficientemente importante como la hija mayor o la hija menor. Estoy en el maldito medio, en medio de la nada, en medio de la vida y la muerta. No importo.Alguna vez escucharon hablar de la "necesidad de atención" bueno, yo sufro de eso solo que nunca una psicóloga les aviso a mis padres para que hagan algo. Siempre hice cosas para que me den bola, cuando era niña me metía en montón de travesuras, quería ser grande porque nadie podía cuidar de mi como se debería y pensaba que sola iba a estar mejor y lo sigo pensando, solo que mis padres no. Si viviríamos hace algunos cuantos años atrás seria esa clase de chica que no va a poder ir a la universidad porque eso era cosa de hombres. Y así es como me siento, una persona a la que le trataron de una de las formas más injustas. Crecer es la única esperanza que tengo, por favor no me decepciones. Crecer y la muerte.

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